TOCA AQUÍ PARA DESCARGAR LA FOTO DEL RETIRO 07 DE NOVIEMBRE.
En el retiro que tuvimos el pasado viernes 07 y sábado 08 de noviembre, un paciente me preguntó acerca de cómo dejar atrás la tendencia a ser tan permisivos con lo que sabemos que no nos conviene, no nos trae paz y tampoco nos hace felices. En ese momento tuve una reflexión:
Somos permisivos porque muchas veces pensamos que emoción y sentimiento son sinónimos y la verdad es que no lo son. Un sentimiento pervive, es decir, se mantiene a través del tiempo, los aciertos y las dificultades; en cambio una emoción se modifica de acuerdo a una circunstancia inmediatamente presente.
Esto se evidencia y se entiende en muchos escenarios de nuestra vida. Por ejemplo, las emociones negativas que se generan dentro de una discusión con nuestros seres queridos muchas veces hacen que todo lo malo que nos pasa, lo veamos en el otro y por culpa del otro. En ese momento vemos en quien nos sostiene: la mamá o el papá que no nos abrazó cuando niños(as), aquel ser importante que nos abandonó, el jefe que nos trató mal, la meta no lograda, el tiempo desperdiciado y así… Llega nuestra sombra pero ni por las curvas recordamos in situ de donde proviene, y el artífice de todo se convierte aquel ser que tenemos al frente.

TOCA AQUÍ PARA DESCARGAR LA FOTO DEL RETIRO 08 DE NOVIEMBRE.
Si en ese momento hacemos conscientemente el ejercicio de RESPIRAR, RECORDAR y RAZONAR, rápidamente nos damos cuenta que el sentimiento hacia quien amamos pone cada cosa en su lugar.
Aquel que me ama es leal, entonces si me siento traicionado(a) no es por él o ella. Aquel que me ama siempre es atento(a) y me da un lugar especial, entonces si me siento abandonado(a) no es por él o ella. Aquel que me ama quiere que triunfe, entonces mi frustración no la causa él o ella. Ahora si: ¿Cual de las emociones que estoy experimentando en verdad resuenan con mi sentimiento? En ese momento quizás quien tienes al frente ahí si será el refugio donde encontrarás la paz, porque te darás cuenta de que eras el lobo herido por la trampa, pero una cosa es la trampa que te hirió y otra las manos de quien la libera, así estén tocando la misma parte.
Las emociones son impulsadas por las hormonas, los sentimientos son impulsados por la memoria. Por eso digo que emoción y sentimiento son dos aves que no siempre vuelan juntas pero deben hacerlo, y para que lo hagan debemos usar nuestra capacidad de razonamiento aplicada a nuestras emociones, partiendo del reconocimiento de lo que es el verdadero sentimiento. Yo a eso le llamo Sensatez.
Lo anterior no se aplica solamente a las relaciones humanas, sino también a escenarios como el apego, las adicciones, entre muchos otros. ¡Ya en futuros artículos les iré contando!

