Y aquí estamos, luego de toda una aventura vivida en el caquetá, recibiendo la medicina del amor del cielo como una celebración de la misión cumplida. ¡Qué alegría es decir que se pudo!

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Junto con mis padres logramos construir una casa ceremonial de 100 metros cuadrados en solo 9 días. Qué mejor manera de celebrar, que retornando a nuestra casa y tomando un yagesito en nuestro templo Mirador Bacatá junto a nuestra tribu que cada día crece más y más.
Para este servidor, emprender un proyecto de tal magnitud y llevarlo a feliz término tiene unas claves. Aquí les comparto a groso modo y se que seguramente podrán aplicarlas a sus proyectos para la vida.
- Todo proyecto debe estar alineado con tu propósito de vida.
- Determina con qué cuentas de manera sensata: conocimiento, recursos, y capital humano. Aquí se sueña en grande pero con pies a tierra!
- La planeación no puede estar solamente en la cabeza. Hay que tener una hoja de ruta representada en el plano físico, ya sea escrito, dibujado, calculado, cantado, bailado… En este caso, utilicé mis conocimientos para hacer un plano a detalle de la construcción y así calculé el material necesario e imaginé cada paso una dos y cien veces.
- Comenzar es lo más duro. Si sabes lo que quieres y conoces como hacerlo, lo que te va a generar más estrés es el comienzo del proyecto. En este caso llevar más de 7 toneladas de material en un camión a un terreno cuya vida está en modo jungla, es toda una odisea. Sufrimos pero lo logramos.

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- Ya tienes lo necesario, no te asustes ni te eches para atrás. Una cosa es imaginarse la casa y otra ver en el lugar contante y sonante, el montón de madera amontonada que se va a usar para hacerla. Eso asusta. Uno dice en ese momento “En qué me metí”, pero ahí es donde hay que recordar el camino de la serpiente: ya no hay marcha atrás.
- Ya iniciaste y cuando planeaste sabes cual es la meta, ahora este es el momento de olvidar la meta y concentrarse en el camino. Cada día y cada tarea trae su propio afán, si te pones a pensar en lo que falta, se te saldrá de las manos por ansiedad y ello te va a impedir pensar con claridad. Es el momento de confiar.
- Pasaste la prueba y ahora ves todas las bendiciones que trae el estar vivo a través de lo que entregas. Tomate el tiempo para celebrar tu obra. Que la gratificación dure años, pues ese sentimiento es en realidad lo más importante, más allá de la obra misma.












