TOCA AQUÍ PARA DESCARGAR LA FOTO DEL RETIRO 17 DE ENERO DE 2026.
Iniciamos el año con pie derecho. 50 almas vibraron al son de la música medicina y esta hermosa medicina de la selva. Quise compartir en la charla previa al ritual, mis conclusiones acerca de una reflexión muy bonita del gran orador Yokoi Kenji. En su reel titulado “Monstruos de Infancia” explica la razón del porque a pesar de nuestros éxitos, nos llegamos a sentir vacíos por dentro.
Tendemos a pensar que estar en paz con nuestro pasado es no sentir dolor alguno por aquello que nos lastimó, pero resulta que hay sucesos que simplemente no podemos resignificar de esa forma. Existen vacíos del pasado -especialmente de nuestra niñez- que no podemos llenar con ningún suceso positivo presente. Estar en paz con nuestro pasado, significa tener claro aquellos vacíos que no podrán ser llenados con nada ni nadie, poner banderas rojas alrededor de dichos vacíos y en vez de tratar de llevar al pasado los regalos del presente para solventar una carencia, traer al presente el gran valor de lo que nos ha costado llegar al éxito presente.
Esto es difícil de explicar en pocas líneas, pero quizás con un ejemplo quedaría un poco más claro: lo que no nos dio mamá o papá, no será suplido por lo que nos da nuestra pareja. El saboteador llega cuando no nos permitimos celebrar al adulto exitoso a causa del niño herido.
Hacer las paces con nuestro pasado significa entenderlo, no saciar su sed.

